Hay prendas de ropa que da igual el tiempo que transcurra: nunca pasan de moda. Son piezas atemporales, que siempre resultan elegantes y lucen perfectas en cualquier ocasión. En definitiva, los pesos pesados de cualquier fondo de armario que se precie.

Lo mismo ocurre en el ámbito del diseño de interiores. Algunas piezas son auténticos clásicos del interiorismo que además de aportar elegancia, son sinónimo de buen gusto.

El ejemplo más representativo es el del sofá Chester, un clásico donde los haya que aporta prestancia a las estancias en las que se encuentra. Es ideal para salones clásicos pero también combina a la perfección con piezas minimalistas modernas. Por eso encaja en casi cualquier proyecto decorativo. En Stylohome no falta nunca entre nuestros muebles de salón de diseño.

¿Conoces la historia del sofá Chester?

Se ha convertido en un objeto de culto dentro del mundo de la decoración y el interiorismo. Lo puedes encontrar en hogares elegantes, en cafeterías de diseño, también en consultas médicas y en salas de estar de oficinas.

Este sofá es señal de elegancia, poder y sofisticación. Su presencia mejora la estética general allí donde se encuentre, de ahí que siempre sea una apuesta decorativa segura. ¿Pero desde cuándo se ha puesto de moda?

Pues aunque hoy es objeto de deseo decorativo, e incluso nos atrevemos a decir que está viviendo una nueva etapa de esplendor, su origen se remonta al siglo XVIII cuando el cuarto Conde de Chesterfield, un noble y político inglés, lo encargó a medida a un prestigioso ebanista que lo creó siguiendo sus estrictas indicaciones de diseño.

Su objetivo era crear un sofá elegante en el que los caballeros de la nobleza inglesa pudieran sentarse en los clubes de manera correcta, con su espalda recta y adoptando una posición cómoda para que su exquisito atuendo no se arrugara. Quería que tanto la forma de apoyar su espalda como la de colocar sus brazos fuera cómoda pero sin perder la compostura y sin arrugar sus maravillosos trajes.

Como ves, la llamada “flema británica” hizo mucho por el mundo del interiorismo ya que el resultado fue este sofá con un respaldo del que salen los brazos para que estén a la misma altura y se pueda mantener esa postura. Su nombre, como imaginarás, es en honor al Conde de Chesterfield que lo visualizó con tanto acierto.

Además, el sofá Chester se caracteriza por estar elaborado con carpintería de calidad y tapicería de cuero abotonada y perfectamente acolchada, especialmente en la zona del respaldo.

Si quieres poner un sofá Chester en tu vida, no dejes pasar la oportunidad de adquirir esta pieza en marrón desgastado tan bonita. Ahora a precio rebajado y con garantía de dos años. Uno de nuestros muebles preferidos, y seguro que tuyo también, ¿a qué no nos equivocamos?