Para nosotros, los muebles auxiliares tienen mucho más importancia de la que su nombre parece otorgarles. Más que piezas secundarias, en muchas ocasiones resultan tan estéticos como prácticos, creando estilo y marcando la verdadera diferencia.
Es el caso de las mesas auxiliares de salón, los zapateros de los recibidores, las estanterías de un dormitorios o las otomanas, bancos y banquetas de los que hoy queremos hablarte.
Este tipo de mueble auxiliar ha adquirido cada vez más peso en estancias diversas como el salón, el comedor o los dormitorios porque son capaces de cumplir una función decorativa, de almacenaje y de asiento o reposapiés. Te lo contamos aquí.
¿Qué tienen en común y qué diferencia a otomanas, bancos y banquetas?
Pues, aunque en nuestra tienda se encuentran englobadas en la misma categoría por sus similares usos y funciones, estamos ante tres piezas que tienen ligeras diferencias entre ellas, aunque son más los aspectos que las unen.
Lo que las une:
Otomanas, bancos y banquetas tienen en común que son piezas auxiliares que pueden ubicarse en diferentes puntos del hogar. Algunos de los más comunes son los siguientes:
- A los pies de la cama para cumplir las funciones de asiento para calzarse.
- Como parte del tocador haciendo la función de asiento para arreglarse en él.
- Frente a un sofá para contar con un asiento extra en el salón o salita o, simplemente disfrutar de un punto en el que reposar los pies.
- En salitas cumpliendo las funciones de mesa auxiliar junto a un lado del sofá.
Otro aspecto que tienen en común otomanas y bancos, pero no banquetas, es que cuentan con capacidad de almacenaje interior. Son perfectas para guardar las mantas de sofá o los juguetes de un niño. Como además estos muebles son resistentes y tienen una apertura muy sencilla (se trata de levantar la parte superior como si de la tapa de una caja se tratara) se prestan para almacenar todo tipo de objetos.
Las banquetas, sin embargo, no cuentan con espacio de almacenaje ya que se trata de asientos con patas cuya función es la de ser asiento o reposapiés, pero no están concebidas para otros usos ni para almacenar objetos en su interior.
Lo que las diferencia:
El resto de diferencias que existen entre estos tres muebles auxiliares son más relativas a sus formas y materiales de composición que a la función que realizan.
Así como las otomanas suelen estar elaboradas con telas y tapizados resistentes y mucho más ornamentales, los bancos son más sencillos y pueden estar compuestos de tejidos más livianos e incluso pueden contar con un pequeño respaldo. Las banquetas tienen una estructura de madera más protagonista y una parte central de tela o tapizada que es la que se usa como asiento o reposapiés.
En cuando a las formas, otomanas y bancos tienen una forma rectangular ya que están concebidas para que varios usuarios puedan utilizarlos a la vez. Las banquetas pueden ser más cuadradas y, en ocasiones, más pequeñas para uso individual.
En cualquier caso y como te decíamos, estamos antes muebles auxiliares que resultan muy prácticos, aportan estilo y decoración y a la vez pueden almacenar objetos de la estancia en la que se encuentran. ¿Tienes alguno en tu vivienda? Si no es así y te apetece adquirir uno para tu dormitorio o tu salón, no dejes de consultar nuestro catálogo online o pasar por nuestra tienda de muebles modernos en Madrid. Te aconsejaremos para que coloques una pieza bonita y práctica en tu vivienda.