Entre todas las tendencias de cada temporada para decorar la casa, solo algunas llegan para quedarse. Es el caso de los cabeceros tapizados, una moda que parece de otro tiempo pero que, con su renovación de imagen y su versatilidad, ha conseguido volver a conquistar todos los estilos de decoración.

No solo eso. Una vez colocados en el dormitorio, se convierten en el centro de todas las miradas. La cama ya no es la protagonista. No importa la ropa elegida para vestirla, sus dimensiones o su apariencia acogedora y cómoda. Si está custodiada por un cabecero tapizado, pierde el papel principal del dormitorio y queda relegada a un segundo plano complementario (o casi). Por estas razones y por si este elemento decorativo no termina de convencerte, en Stylohome – como profesionales del sector del mobiliario y el interiorismo – te damos cinco motivos a su favor.

Por qué elegir cabeceros tapizados para un dormitorio moderno

No es la primera vez que hablamos de los diferentes tipos de cabeceros con los que puedes completar y complementar la decoración de la habitación principal. Pero, en esta ocasión, queremos romper una lanza a favor de los de estilo acolchado. Estas piezas de decoración han atravesado un proceso de renovación y adaptación hacia los nuevos estilos y han vuelto al sector del mueble para dominarlo. O, al menos, para convertirse en uno de sus grandes protagonistas.

Solo tienes que echar un vistazo a todas las opciones disponibles en el catálogo de Stylohome, para darte cuenta de la versatilidad y de la variedad de estilos disponibles. Te podemos garantizar que, entre todos ellos, al menos uno encaja a la perfección en el carácter decorativo de tu dormitorio y de tu hogar.

Más allá de eso, estas son las cinco razones por las que deberías plantearte la instalación de un cabecero acolchado para completar tu cama:

  1. Aportan un toque de elegancia y distinción. La cama es la protagonista del dormitorio, pero, más allá de la correcta elección del colchón, su personalidad dependerá de los accesorios que la complementen. Un cabecero tapizado en piel sintética y en colores neutros, por ejemplo, concede un toque elegante y personal y marca el estilo para la ropa de cama, las lámparas de las mesitas de noche, etc.
  2. Mejoran las posibilidades de personalización. Puedes elegir desde el tejido del acolchado hasta los colores y los elementos de decoración adicionales (tachuelas, por ejemplo). El máximo detalle para que puedas colocar el cabecero que mejor te represente.
  3. Se adaptan a todos los estilos de decoración, desde los más clásicos a los más actuales. Más arriba ya hablamos de la versatilidad de los cabeceros tapizados y aquí lo recalcamos. La posibilidad de elegir hasta el mínimo detalle de su apariencia lo convierten siempre en compatibles con el resto del mobiliario.
  4. Tienen personalidad propia. Su color, su forma, su apariencia en general se convierte en el centro de atención de todas las miradas.
  5. Aumentan la sensación de confort. Un cabecero de hierro forjado y formas románticas es bonito. Uno acolchado y a conjunto con los cojines y el resto de la ropa de cama invita a la siesta y el descanso en cualquier momento del día.